COMENTARIOS A LOS GRANDES MENSAJES DEL DR. SERGE RAYNAUD DE LA FERRIERE 4:3
diferente, de un grado a otro, de una condición a otra, de un polo a otro polo, de una vibración a otra vibración.
La Verdadera transmutación Hermética es un arte Mental (El Kybalión). Ahora bien: ¿En qué medida interviene esta Responsabilidad en la elección de su Destino? Para esto encaremos primero el nacimiento de la inteligencia, lo que tendrá suprema consecuencia.
En el Orden Natural el Espíritu ocupa el cuarto plano de la naturaleza, el cual representa lo más elevado que ha alcanzado la conciencia del Ser Humano común y, a la vez señala el punto de encuentro de los tres planos de lo humano (materia, energía y mente) y los tres niveles del Ser ( Divino, Cósmico y Absoluto) El paso de la conciencia de lo humano a lo divino exige la realización óptima del plano espiritual, que es el centro del ritmo, del ritual de los dos polos de la Realidad, es decir, la realización del Amor y de la Libertad. Este paso es el principio de la transmutación y de las Leyes de Causa y Efecto, lo cual implica la responsabilidad. (como decían los abuelos: del tamaño del pájaro es la pedrada).
Por eso las Escuelas de Iniciación y los Maestros que dan su enseñanza en ellas, parecen demasiado estrictos en cuanto a exigir un comportamiento moral y ético impecable a sus Discípulos como una precaución para evitar males mayores.
- La inteligencia es el resultado de una asociación de ideas. Por ejemplo: una impresión visual, auditiva, Etc.... dejará de existir y la célula periférica y la imagen cerebral se desvanecerá inmediatamente, si los centros de asociación no están suficientemente desarrollados. Cuando todavía estos centros no se comunican entre sí y las fibras que los conectan a los sentidos no están todavía bien formadas, el bebé no podrá responder a las excitaciones exteriores sino por reflejos aislados. Solamente hacia el segundo mes, el mundo exterior comienza a tener para el niño una significación y, de aquí en adelante, la evolución proseguirá según la raza, el medio, el individuo... El índice de la inteligencia está situado en el Pallium (parte Terminal del cerebro) y es, más o menos, los dos tercios (2/3) de la masa encefálica lo que ocupa los centros de asociación del hombre-medio; la mitad en los monos evolucionados y sólo una tercera parte en los mamíferos, aún cuando no se halla indicio alguno en los roedores, por ejemplo.
El hombre, en la medida de su evolución, desarrolla primero su inteligencia y su memoria. Luego, hará comparaciones debidas a la facultad de combinar y de coordinar los acontecimientos y sus impresiones.
En este estado surge la elección, con sus correspondientes resultados: la materialidad, como patrimonio de aquellos cuyo objetivo vital no va más allá de la reacción, y la REALIZACIÓN, o sea, actos personales a base de propósitos, de concepciones bien definidas, como patrimonio de aquellos cuyo objetivo vital va más allá de la reacción.
Es el grado de inteligencia lo que diferencia al hombre del animal: la posibilidad de elegir, una vida; de decidir una parte de su destino; de reaccionar, a su manera, según un cúmulo de factores, frente a los cuales, el animal más avanzado no es capaz de responder. Frente a esta Libertad de acción, el ser humano comporta una gran responsabilidad, que reposa, no solamente sobre su propio destino, sino que, también, incluye el destino de la humanidad entera... En efecto, las fallas del individuo es lo que le ha producido un estado funesto de enfermedad. Es igualmente cierto que las fallas de las colectividades es lo que conduce a su ruina.
Para todas las civilizaciones pasadas, el mecanismo de la disolución fue siempre el mismo, idéntico hasta el punto de que podría decirse como lo ha hecho un poeta; "si la historia, que tiene tantos libros, no tuviera más que una sola página, llegaría a la conclusión de que siempre, es un eterno recomenzar..." Así como hay enfermedades individuales, hay enfermedades sociales y todas ellas provienen de nuestras fallas, errores, cuyo lastre viene a agregarse a aquellas fallas cometidas por nuestros ascendientes. El Dr. Paul Carton se expresa así:
- "En cuanto concierne a la especie humana las enfermedades se declaran como la acumulación de un término y como las sanciones a las desobediencias colectivas a las leyes naturales de verdad, de bondad, de unidad, de abnegación, de trabajo, de sobriedad, de autodisciplina, que son las condiciones fundamentales del progreso, de la salud y de la felicidad de las razas humanas"
- Cuando estos principios fundamentales han sido violados durante largo tiempo, se declara primero una enfermedad general colectiva (época de crisis debida al desequilibrio de las conciencias). Este estado de degeneración física y mental es lo que disminuye la vitalidad y la moralidad y abate las fuerzas de resistencia de una nación. Entonces, los pueblos llegan a un estado de aptitud para contraer las enfermedades catalogadas que se denominan guerras civiles, revoluciones, grandes epidemias, terremotos, etc... Estos flagelos obligan a suspender los hábitos malsanos, a encontrar nociones más justas, a aplicarse más estrictamente a los deberes esenciales (espíritu de verdad, de unidad, de disciplina, de caridad, y de altruismo).
Este texto fue escrito hace más de sesenta años y parece inspirado en las noticias televisadas y en los diarios actuales. Desequilibrio Ecológico, calentamiento global, criminalidad, narcotráfico y guerras entre muchas otras calamidades de las que tienen origen en el Ser Humano. Si realmente los Iniciados y los aspirantes a Iniciados tienen alguna capacidad de transmutación este es un momento muy estimulante para actuar en lugar de culpar a los políticos, los religiosos, los militares, a las fuerzas negras de los elementales y a las menstruaciones femeninas.
Las mujeres y los hombres tenemos que trabajar con entusiasmo aprovechando los recursos de las comunicaciones modernas y la apertura que la Nueva Era muestra a las nuevas ideas, procurando no lastimar los intereses creados o las conciencias dogmatizadas por el miedo al dolor y a la muerte.
Ciertamente, nos encontramos, según los esoteristas cristianos en la Era de Cristo Rey ¿y María Reina? Si Dios es tres personas distintas y un solo Dios verdadero, con diferentes nombres en diversas culturas y épocas, y nosotros estamos hechos a su imagen y semejanza ¿cómo vamos a resolver el asunto de la Unidad dentro de la Diversidad, para comenzar, en la Gran Fraternidad Universal? Por lo pronto, en los terrenos de la Iniciación las mujeres se siguen distinguiendo por su ayuda y su amor a los niños, los enfermos y los ancianos ¿y los hombres en qué nos distinguimos.
VSA José Marcelli N.
21/Xl/2007. Nuevas Series.
josemarcelli@gmail.com
www.redgfu.net/ jmn/ci
www.redgfu.net/ jmn
No hay comentarios:
Publicar un comentario